Vida de Muertos

  • Artista: Alberto Lescay
  • año: 2013 - Alberto Lescay

3 de diciembre, 2013 - 8 de enero, 2014

Salón Central

En la fronda de la cultura cubana y caribeña, la presencia del legado africano ha conformado todo un imaginario y una poética que abarca cuantiosas expresiones de las representaciones sociales y la vida de nuestros congéneres. La música, el baile, la culinaria, fiestas populares y los cultos religiosos de la cultura popular están signados en gran medida por la impronta de quienes durante más de 300 años arribaron a nuestras costas entre cadenas sobre el mar; quienes trajeron consigo su tesoro más preciado: el culto a los ancestros, que condicionó esta cultura de resistencia y cimarrona que caracteriza las expresiones culturales más auténticas del acervo antillano.

Es por ello que Alberto Lescay hoy nos regala esta muestra expositiva de marcada preferencia por el expresionismo abstracto elaborada con ocres, negros, sepias y pinceladas rojas que evocan el traumático tránsito del africano en los oscuros barcos negreros, de su azarosa vida en la plantación y de su amor indeclinable por la libertad, en cuyos temas se expresan para el avezado público todo el drama vivido en Cuba y las Américas durante la colonia, cuando España gobernaba nuestra isla “con un brazo de hierro ensangrentado”. Periodo colonial en que la plantación y los cabildos de nación desempeñaron un papel importante en la conformación de una parte de nuestra identidad, por cuanto fue en aquellos sitios donde se comenzó a conformar los sistemas de creencias readaptadas en un espacio socio cultural nuevo, reformulándose cuantiosas concepciones acerca de sus credos, y donde el culto a los ancestros robustecieron la fe del africano y sus descendientes al establecer un fluido diálogo entre ¨ vivos y muertos¨ en una ceremonia de Palo, Ocha, los Espiritismos y el Vodú.

Una de las características esenciales de nuestros cultos populares es la atención de los creyentes a sus ancestros, a sus muertos, al alimentar la prenda o nganga en el Palo Monte y la Muertería oriental, los sacrificios a los luases en el Vodú, o la invocación a los espíritus en el Cordón, sin cuyo accionar se perdería toda la eficacia simbólica y la acción benéfica de “ los muertos que nos acompañan ¨ .Por ello, en una ocasión Joel James escribió “¿Qué sería de la vida de los vivos sin la vida de los muertos ?”, por cuanto para los cultos populares el muerto es la razón de ser del orden religioso, el muerto se mantiene con todos los caracteres de su vida, sus miedos, sus odios, sus deseos, sus pasiones, los hechos múltiples de su biografía; los ritos y las ceremonias procuran el establecimiento de la comunicación entre ellos y los vivos, que puede ser en un mismo acto religioso múltiple y variable.

Hoy, que rendimos tributo junto a Alberto Lescay a los ancestros de nuestras identidades, pidamos como en un cántico espiritista la luz y la sabiduría de nuestros muertos, para el logro de la paz y la fraternidad entre los pueblos del mundo y la conservación de los valores de nuestras culturas populares.

Raúl Ruiz Miyares.
En Santiago de Cuba, junio 30 de 2013

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